mujer, oculta

No comprendo la ironía. Agniezka es una mujer sola. Trabaja con y para personas; estudia especializaciones para su carrera profesional; tiene amigas recientes y de muchos años atrás; está casada y tiene un matrimonio pleno; se congrega espiritualmente varias veces a la semana. Aún así es una mujer sola.

Sola porque guarda sus preocupaciones. Sola porque suele ser el apoyo de quienes les rodean y amparándose en ello, les resuelve a todos, pero no permite que le ayuden.

Es autosuficiente. Sus lágrimas secretas son invisibles incluso ante quien comparte con ella su cama. Ella sufre sola, sus penas, malestares, enojos. Sus tristezas las ahoga en hojas de papel y embarres de tinta, se los expone al mundo, a un mundo cibernético que no conoce el color de sus ojos ni el largo de sus cabellos. Es ante ellos donde se desnuda.

Destroza los pedazos de su piel y se muestra tal cual. Es a esos extranjeros, a quienes les pregunta mostrando sus interrogantes. Ante ellos da a conocer sus iras y ellos resultan su bálsamo.

Sigue siendo irónica esta historia: Quienes más lejos están, más conocen de ella. Un caso digno de analizar.

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