Hay cosas que queman dentro del alma. Sólo intento evitar el incendio.

Entradas etiquetadas como “diario

A veces es tarde

 Well you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high
When you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

Staring at the bottom of your glass
Hoping one day you’ll make a dream last
But dreams come slow and they go so fast.

You see her when you close your eyes
Maybe one day you’ll understand why
Everything you touch surely dies

But you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go

Staring at the ceiling in the dark
Same old empty feeling in your heart
Because love comes slow and it goes so fast

Well you see her when you fall asleep
But never to touch and never to keep
Because you loved her too much
And you dived too deep

Well you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go… And you let her go
Well, you let her go

Because you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go

Because you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

Passenger – Let her go


Querer mucho

Hay que quererme mucho, para estar conmigo noche y día

Hay que quererte tanto como tú me quieres, vida mía

Hacer risa del llanto y tener el corazón de piedra

Hay que quererme mucho, para comprender tu extraño mundo

Hay que amar como un loco para ver montañas donde hay llano

Tú haces que yo vea peces de colores en mis manos


Estoy en paz

Woman admiring sunset from mountain top

Estoy en paz. Tranquila conmigo misma. Plena en mis actuaciones. Satisfecha de mis resultados. Me siento cuidada y protegida. Amparada por su manto protector. Me admito dolida, triste… decepcionada, pero eso no realizará cambio alguno en mis proyectos.

Su altivez le ha servido de collar y el orgullo de vestido. Esas prendas no son de mi gusto. No me entallan al cuerpo.

Me mantengo sobre mis pies, erguida. Como un bambu me doblo, más no me rompo. Y menos ante simples gotas de agua.

Lamento mucho que esto te pueda afectar, pero aún queda mucho de mi para dar.

¡Acéptalo! ¡supéralo! y para que te sea más fácil ¡Coopera!.


Regresar

woman-suitcase_1605027_inl

Hoy me desperté dispuesta a regresar. No conozco los motivos especificos, pero quise hacerlo. Regresar al lugar de donde nunca debi salir. Espero que esta vez la permanencia sea más… permanente.

Debo confesar que extraño cosas que solo encuentro aquí, solo en este lugar inexistente, que esté sin estar.


La Falta de Comunicación en la Era de las RRSS

Imagen

Declaro mi ignorancia… hay cosas que sencillamente no entiendo. Por que el afán de complicarnos tanto la corta vida que tenemos.

Hemos perdido el correcto arte de la comunicación. Irónico. Ahora que tenemos las actualizaciones de la vida de nuestros amigos en el muro de Facebook, seguidores que nos envían mensajes de 140 caracteres en Twitter, hermosos filtros para nuestras fotos en Instagram, canales para videos en YouTube, perfiles profesionales en Linkedin, imágenes de gran tamaño en Pinterest, nos geolocalizamos con Foursquare y si queremos vernos mientras hablamos, iniciamos sesión en Skype… y quien sabe que nueva red social se pondrá de moda mañana… como por ejemplo Snapchat.

Ya no hace falta enviar sms ni requerimos tener fondos en nuestro plan de voz para llamar, tenemos Whats App, Line, Hangouts, Textgram… perdonen los usuarios que tengan alguna otra que haya olvidado. Ahhh eso si contar los variados números telefónicos de contacto que también poseemos. El móvil personal que nunca olvidamos en ningún lugar, el teléfono local que solo usamos los fines de semana que nos quedamos en casa y cuando tenemos que monitorear a los niños, el teléfono de la oficina, el otro móvil que nos asigna la compañía y que nunca debemos dejar de contestar, y a veces aprovechamos, no sé donde radica el beneficio, la oferta de nuestro proveedor y nos enganchamos otro aparato móvil, ya sea porque el plan resultado más barato o el aparato más moderno.

¿Hasta dónde llegaremos? Se supone que todas estas facilidades comunicacionales buscan mantenernos en “contacto” con los nuestros, cortar distancias… más el resultado final es ABSOLUTAMENTE contrario.

A mayor inclusiones en redes sociales o aparatos de comunicación, más lejos y menos presente estamos en la vida de los seres que amamos.

¡Qué triste resulta este resultado! Acercamos a los que están distantes pero alejamos a los cercanos.

¿Dónde quedaron los cafés al atardecer? Esos mismos que usaban las damas para alejarse un poco de sus realidades y charlar entre amigas. Al salir del trabajo y antes de llegar al hogar, para comentar las últimas travesuras de los chicos, o los proyectos con los esposos.

O aquellas que aún estando en la universidad llegaban a contarse a las amigas los mismos chismes que habían presenciado juntas horas atrás. Que relajante resultaba ira al salón de belleza a actualizarse de las vidas de las celebridades, presentadores de televisión, artistas y socialites.

Nuestra vida actual es triste. Cada quien vive amarrado a una pantallita, sea del móvil o de la tableta. Ausentes de la realidad que no rodea.

Tenemos mayor conocimiento e información de los atentados de Bruselas y del viaje de Obama a Cuba que de los planes de gobierno de los políticos que aspiran a abastecerse de las arnas del Estado durante los próximos años.

¡Qué ironía! Tenemos un mayor flujo de información al mismo tiempo que carecemos de esta.


Mujeres equivocadas

Que difícil resulta para las féminas admitir que solo vivieron una ilusión. Entender que se dejaron envolver en una mentira que ellas querían creer y volver realidad. Linda y bien estructurada, pero una mentira al fin y al cabo.
Admitir que enamorarse así fue una equivocación. Admitir que las decisiones que tomaron no fueron las correctas, que cerraron los ojos entregando todo sin tomar las medidas de precaución idóneas.
Es entonces cuando el amor propio termina herido, por más que se sometan a estar atadas, sólo liberándose es cuando encuentran tranquilidad. Alejarse resulta menos doloroso que mantenerse a su lado. Ellos nunca dieron razones para seguir, para caminar la milla extra.

Al final nos damos cuenta que lo mejor era cambiar de piel, eso es lo único que nos da la paz y la tranquilidad que realmente merecemos y necesitamos.


Café en compañía

84902eb9d98e64dba29aaea79bbf7007

Su aroma es envolvente, su sabor es inigualable y adicto. Siempre cae bien, no importa hora o lugar. El detalle radica en que por mas delicioso que sea en soledad, es mejor en compañía.

Es sinónimo de largas charlas confesionales y reencuentros, de conversaciones informales y tratos de negocios, nuestra de complicidad y de trato afable.