Fidelidad

Y después de la fiesta, el bizcocho, el vestido, los invitados y los regalos. la luna de miel, la organización del nuevo nido de amor… entonces llega el momento de la verdad. Cuando nuestras vidas se vuelven costumbres y terminamos con la odiosa rutina mudada entre nosotros dos.

Poco a poco regresamos a adaptarnos al mundo que dejamos, sólo que ahora llevamos la diferencia de que estamos casados.

¿Por qué ser fiel? ¿Existe alguna excusa que rompa la promesa de amor eterno y nos de permiso para faltar a nuestro compromiso?

Una pregunta llega, luego otra y cuando menos te das cuenta todo se convierte en una bola de nieve cada vez más grande ¿Cómo mantener la fidelidad en el matrimonio?

Lo admitas o no ahora te toca defenderte de tus propias ideas. Y encontrar dentro de la misma aburrida rutina, inspiración para no fallar.

Viendo desde afuera

Anastasia Martynova

Lo peor de todo es que asumes tu situación como buena y valida. Que crees que es lo correcto y lo normal.

Lo triste de todo es que finges que eres feliz. Que justificas tu situación, la defiendes, que la asumes como la verdad que te toca vivir.

Lo decepcionante es el talento que pierdes esperando que las circunstancias cambien, pero no haces nada porque eso suceda. Que te adaptas a un estilo de vida decadente donde te sometes a la auto denigración.

Lo sorprendente es lo aferrada que vives a ideales ajenos, en los que no crees, ni ejerces fe; que defiendes una batalla en la que nunca serás vencedora.

Y así te han pasado los días y las semanas al punto de convertirse en meses y años que marcándose en las arrugas de tu rostro te recuerdan el tiempo que llevas sometida a esta situación.

Siempre creí que las cosas cambiarían. Que un día en que el sol brillara más, te darías cuenta de tu error y te encargarías de enmendarlo.

Tenía fe en ti, en tu amor propio, en tu autovalor. Que una noche ya lejos de todo comprenderías el significado de la palabra “libertad”.

Y aún, a pesar del paso de los años, sigo secretamente esperando que las cambien. Sigo teniendo fe en ti.