Hay cosas que queman dentro del alma. Sólo intento evitar el incendio.

The Last Night (I)

Representan sin lugar a dudas lo que se denominaría un matrimonio idóneo. Él trabaja con bienes raíces, ella escribe. Jóvenes, llenos de vida y de luz. Exitosos y económicamente estables.

En una cena, la nueva compañera de oficina de él, llama la atención de ella. Nunca él se refirió a lo atractiva que era, o a que habían estado viajando a otros estados juntos. Eso le enciende las luces de alerta. Luego de un debate sobre las diferentes perspectivas de cada uno, ella asume la postura de que posiblemente sólo sean exageraciones, pero ese nuevo viaje para esa reunión en otro estado, no le termina de simpatizar, para nada. Él se va. Ella se queda.

Por desgracias de la vida, esa misma mañana al comprar el café, ella encuentra a su pasado mirándola a través del cristal de la cafetería. No hay dudas, el demonio trabaja 24 horas y 7 días a la semana. La invitación es solo a tomar un trago recordar viejas vivencias, solo charlar. Total, ya las posibilidades entre ambos quedaron clausuradas cuando ella se casó. ¿Qué podría pasar? Solo una copa y ya. La manera en que se dedicó vestirse fue la premonición de que sería una larga noche.

Él lleva sobre sus hombros la presión de una hermosísima compañera de trabajo que no deja discretamente de c

Se arregló para la invitación que le hacia su pasado, una copa nada mas, solo recordar el ayer y despedirse como buenos amigos. Su actitud era retadora, como siempre. Para ella era imposible disimular la felicidad que le embargaba  estar ahí. Sus mejillas siempre estuvieron rosadas, y no por el maquillaje. 

Intentaba suavizar el ambiente. Hablaron del interés de ella en leer su libro, de su nuevo amor. Ella pretendió recordarse a si misma su matrimonio permitiendo que las palabras salieran de sus labios: “Estoy casada”.

Él, mientras evitaba la mirada instigadora de su compañera de trabajo durante toda la cena con los nuevos clientes.

Estar tomando ese Martini para ella era todo un delirio. Un éxtasis. Se lo hizo saber. “Sabes es un momento extraño. Creo que es posible que quería que intervengas en mi vida. Es como que pensé en ti y apareciste. Siempre pienso en ti cuando las cosas no van bien.”, fueron sus palabras exactas.

Continuará…

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