Relato de mi Aventura Amorosa

Primero debo ofrecerles mis disculpas por la tardanza en la publicación de este post. A veces es mejor no avisar, pues las complicaciones del día a día tienden a envolvernos de forma tal que impiden que cumplamos. He aquí el relato de mi “Aventura Amorosa”.

Confieso que la idea fue mía. Él fue capaz de ceder para hacerme feliz, yo sentía que no siempre debía hacerlo él, así que la idea de hacer la sesión de fotos de nuestra boda en el Pico Duarte, era mi manera de decirle lo importante que es.

No soy atlética, más esta aventura hizo que me diera cuenta que mi cuerpo necesita más atención y no solo mi cabellera.

El viaje vale la pena. Las vistas son magníficas. Las subidas pesadas. Las bajadas largas. Los montes interminables. El frio eterno. El agua de los ríos exquisita. La naturaleza te arropa a cada momento. Es el tipo de experiencia que recomiendo vivir, al menos una vez en la vida.

Las duchas están restringidas a una diaria. Primero porque pasas al menos 10 horas diarias caminando. Segundo la temperatura de las aguas de tal que piensas varias veces antes de bañarte. Eso sí, confieso que todo el cansancio corporal desaparece al meterte en estas heladas aguas. La única técnica viable es no pensarlo y simplemente sumergirte.

En esta isla presentamos un clima subtropical, con una temperatura promedio de 25° centígrados, así que enfrentarse a temperaturas entre 2 y 8 grados Celsius no es nada agradable ni fácil de manejar. El ambiente caribeño y tropical que predomina en mi país por eso enfrentarnos a temperaturas frías no es común.

Admito que sola no hubiese podido terminar todo el trayecto. Cada vez que mis rodillas falseaban por el cansancio y el uso constante, podía contar con “Paloma”, “Morena” y “Federico” (a este último lo bautice así, pues nadie conocía su nombre). Tres mulos que me llevaban sobre su lomo para avanzar más rápido. Fueron tantas las ocasiones que ya conocía la técnica de como montarlos.

Dormir tiene trucos. Los pisos de madera resultan más cómodos que los de cemento. Tuve que improvisar una almohada con la ropa que había llevado.

La ruta consta entre 60 y 70 kms., pero están medidos en forma lineal, cabe destacar que lo menos que tiene el terreno es linealidad.

Llega un momento en que simplemente caminas de forma mecánica, sabes que tienes que hacerlo, pues al detenerte te retrasarías y tardarías más en descansar.

Las rodillas de varios miembros del equipo (incluidas la mías) hicieron que cambiáramos la ruta original. Nos quedamos dos días en uno de los puntos a descansar, pues el camino de bajada lo haríamos en un solo día. Fue en ese lugar, en Compartición, donde logramos interactuar de manera real con el ambiente que nos rodeaba.

Hicimos caminatas, turisteamos en el lugar, disfrutamos de amaneceres hermosos, respiramos un aire completamente puro, durábamos mucho tiempo alrededor de la fogata charlando y conociéndonos. Hasta me anime a completar la sesión de fotos que estaba pendiente.

¿Qué más puedo decir para transmitirles toda la experiencia vivida? Solo puedo dejar ante ustedes imágenes que ahora complementan mis recuerdos.

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Aventura Amorosa

Mi sabia madre me mostró un ejemplo que al día de hoy sigue latente. Recuerdo los instantes en que mi padre la invitaba a acompañarle e inmediatamente olvidaba los calderos que hervían en la cocina o la ropa pendiente de lavar en la lavadora: de forma inmediata ella se alistaba para ir con él.

¡AHORA LLEGO MI MOMENTO!

Mi esposo ha escalado en  más de 8 ocasiones el punto más alto del Caribe: “El Pico Duarte“. Ahora me toca a mi. Gozo de la naturaleza, pero no radico en la predilección que él ostenta por las aventuras al aire libre. Confieso que nunca me pensé protagonista de esta trayectoria y que también dije varias veces “mis uñas largas, mis tacones altos y mis vestidos de fiesta no combinan con el Pico Duarte”.  Y heme aquí… preparando botas de militar, “spleeping bag”, brújula, linternas, abrigos y guantes, elementos que me servirán en este nuevo reto.

Mañana iniciamos el ascenso. No regresaré a la civilización hasta el día 8 de enero. Por lo frío del ambiente me abstengo de llevar móvil, pudiese llegar a perderlo, así que les tocará esperar a que baje para contarles mi experiencia.

PD: Aprovecharé lo mucho que le gusta el lugar a mi galán para hacer la sesión de fotos de nuestra boda, pues la teníamos pendiente. De esas también tendrán pruebas.

Fotos del archivo de experiencias de mi esposo

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