Seguir luchando

¿Luchando para qué? Son tantos los golpes que la vida se empeña en darte que te mantienes siempre cansada. Cuando logras poner el barco a flote se comienza a quemar el cuarto de máquinas, buscas enterezar la proa y se tuerce la popa.
Cuando el viento es fuerte se rompen las velas, no por mala calidad, sino más bien por lo extenuada que ya está.
Irónico sería no admitir que por momentos el cielo se aclara, las nubes se van y el sol calma las aguas. Es entonces cuando la esperanza surge con las gaviotas que sobrevuelan tu cabeza. Cuando piensas: «Las cosas pueden ser diferentes, voy a intentar de una nueva manera, buscaré opciones y opiniones».
Respiras hondo y llenas tus pulmones de sal. Sigues navegando, coses tus velas, engrasas las máquinas y enderezas tu trayectoria.
En el fondo debo ser sincera, todos buscamos algo en que creer, algo que nos ayude a mantenernos en pie, que nos alimente la esperanza; la vida entera la pasamos buscando una razón.

Una afinidad perenne

Un día los caminos de nuestra vida tomaron diferentes direcciones. La falta de independencia no nos permitió quejarnos. Lo asumimos y el tiempo nos paso por encima.
Un día… una década después… de la misma manera imprevista en que nos separamos así nos reencontramos. Y todo pareció ser simplemente una continuación de lo que habíamos dejado pendiente.
Ahora estamos una frente a la otra, diez veces más maduras; tú con una vida establecida; yo aún con mis locas relaciones intermitentes. A pesar de las disimiles situaciones seguía latente en nuestras almas ese afán de manchar con tinta las hojas blancas de papel.
Tú tan delicada; yo tan drástica. Tú con muchas libretas ya gastadas; yo iniciándome en el mundo cibérnetico.
Y aquí estamos dos años después de nuestra re-conexión, amantes de un proyecto que estando en pañales nos tiene ilusionadas como quinceañeras enamoradas.
A pesar de la afinidad nos toca admitir que hay cosas que han cambiado, y no solo nuestra edad. Cronos ha dejado huellas en nuestras vidas, algunas positivas, otras no tanto.