Me gusta o no me gusta, esa es la cuestión

me gusta, no me gusta

Parafraseando a Shakespeare en Hamlet, es como inicio este post. Que llegando de improviso me ha enganchado en la idea de Miguel a través de By Pils. Asi que sin ser invitada aquí me tienen les guste o no.

Me gustan las tardes y las noches lluviosas. No me gustan los charcos que se arman en las avenidas de mi país.
Me gusta, como masoquista que soy, las canciones que me despiertan la melancolía. No me gustan las canciones que no tienen letras.
Me gusta una taza de café durante una tertulia con mis amigas. No me gustan las reuniones impuestas donde nadie aporta nada nuevo.
Me gustan las verdades que me alegran el corazón. No me gustan las mentiras que me evitan pesares.
Me gustan los abrazos de mi madre. No me gustan las sonrisas de los hipócritas.
Me gusta salir de paseo con mi esposo. No me gustan las visitas improvisadas que no saben cuando irse.
Me gustan las amigas que aún sabiendo las cosas aconsejan en base a la verdad no solo por la conveniencia de la situación. No me gustan las personas confianzudas y desatinadas al hablar.
Me gusta que las ideas más originales lleguen cuando menos las estoy buscando. No me gustan cuando no logro expresar en el papel lo que pensé antes.
Me gustan estos originales retos que estrechan la relaciones entre los blogueros. No me gustan quienes piden mediante comentarios que les siga. Prefiero que sus entradas me obliguen a seguirlos.

Similes

270163-20071007011839De edad llevamos una diferencia de unos ocho años, de la misma generación. Su religión es distinta a la mía. Aún así, sin quererlo ella y sin propiciarlo yo, al aprender a ser amigas hemos descubierto un espejo la una en la otra. La elección de su carrera universitaria le ha ofrecido una visión más amplia de la vida, yo a pesar de tener menos experiencia logro subirme a su tren. En lo emocional logramos empatizar, ella con sus razones y yo con mis motivos. Amamos leer y arte de crear con las manos. Creativas e innovadoras se involucra en mis proyectos y yo opino en los suyos. Nuestros temas son los de nunca acabar. Igual hablamos de espiritualidad, como de economía, psicología, literatura, gramática, deportes o comportamiento humano. Es un placer conversar con ella, es imposible no aprender algo nuevo a su lado. Todo esto sin que falte una broma, un chiste, algo que aligere la seriedad y la profundidad de nuestros diálogos. Agradezco haber logrado encontrar, en tan superficiales tiempos, una persona tan enriquecedora.

¡Gracias! Espero que dures mucho en mi vida. 🙂