Cuando te defraudan

 

 

¿Con que facilidad te defraudan las personas que te rodean? ¿Qué sencillo resulta destruir años de sinceridad y altruismo con un gesto de interés y engaño.

Lo triste es que en el fondo te culpas a ti mismo por tu buena fe. Te castigas por ser ilusa y creer. Hasta llegas a analizar si todo es un mal entendido de tu mente retorcida. Si acaso eres tu la errada, la que ha confundido todo. Y como péndulo que viene y va regresas a tus pensamientos de culpa, esta vez en una dirección diferente.

Y es que confiar en la sabiduría humana lleva al fracaso… a la decepción y a la tristeza.

Lo peor es que es un sentimiento que te persigue el resto de tus días. Por más que quieras pasar la página continuarás con un enfermo sentimiento de duda. Constantemente te preguntarás ¿que tan cierto es? ¿que oculta el rostro que parece afable?
Esa es una de las opciones que la vida te presenta ¿la otra?

Engañarte a ti misma, cerrar los ojos y seguir creyendo. Hacer que las heridas sanen lo más pronto posible y seguir confiando. Asumir que solo fue una excepción, que no volverá a pasar.

Expuestas las opciones… la respuesta a dar… el camino a seguir… es solo tuyo.

Mujeres equivocadas

Que difícil resulta para las féminas admitir que solo vivieron una ilusión. Entender que se dejaron envolver en una mentira que ellas querían creer y volver realidad. Linda y bien estructurada, pero una mentira al fin y al cabo.
Admitir que enamorarse así fue una equivocación. Admitir que las decisiones que tomaron no fueron las correctas, que cerraron los ojos entregando todo sin tomar las medidas de precaución idóneas.
Es entonces cuando el amor propio termina herido, por más que se sometan a estar atadas, sólo liberándose es cuando encuentran tranquilidad. Alejarse resulta menos doloroso que mantenerse a su lado. Ellos nunca dieron razones para seguir, para caminar la milla extra.

Al final nos damos cuenta que lo mejor era cambiar de piel, eso es lo único que nos da la paz y la tranquilidad que realmente merecemos y necesitamos.