Estuvo aqui

Los planes para ese viernes era no tener que llegar a casa. Al menos eso esperaba al incluir en el carro, la ropa de calle, el maquillaje y el perfume para la noche. Las cosas no salieron dentro de lo planeado, fue tanto el cumulo de trabajo que al terminar la jornada estaba tan extenuada que preferí coger autopista para la casa a dormir.

El cansancio que sentía era mucho, pero aún así sentí que las cosas estaban fuera de lugar. No se exactamente que me dio la señal de aviso. Recorrí toda la casa buscando que me provocaba esa extrañeza. En mi cama, encontré mi laptop suspendida y abierta. La cargue y me di cuenta de que la última pagina seguía abierta en el navegador: “Los Escritos de Agniezka”.

Sospeche entonces y fui a su habitación. Sus últimas pertenencias ya no estaban. Al parecer había regresado a buscar los recuerdos que al unísono habíamos construido. Sus botas altas de cuero, su labial rojo pasión y su vestido corto de animal print… ahora si había quedado completamente vacío su armario.

En la mesa de la cocina encontré su taza. No quedaba duda alguna. Estuvo allí. Rastros de carmín sobre su taza blanca… como objetar esa prueba. Su perfume de feromonas fue el aroma que percibí al entrar, sigue siendo estridente y duradero.

No le charlé sobre mi vida, no le pregunté sobre la suya, pero inexplicablemente saber que estuvo en casa me resultó reconfortante. No se porque me gusto saber que había pasado por allí. Sin excusas ni razones.

Espero que no se deshaga de su llave y siga entrando cada vez que quiera a mi vida. Sin importar que este o no presente yo en la suya.

Unplugged

Realmente no pensé que me sentiría tan vaga por los días que pasó mi T61 en el taller. Digan lo que digan es una adicción. Se perciben los mismos síntomas de abstinencia. Una se siente como desnuda. Como vacía. Se siente una ausencia muy grande.

Ahora bien seamos realistas no se acaba el mundo si estás sin PC. Nones… Eso no ocurre. Al contrario considero que hay muchas cosas buenas y positivas que hacer cuando estos aparatos faltan.

Recordé que no es tan malo ver una película, especialmente si la has visto como treinta veces antes.

No es negativo quedarte con tu mama en la mesa de la cocina y pintarle las uñas, mientras críticas a todas las tías.

Es agradable tirarte en la cama de tu hermano menor, para ayudarle con las tareas y quedarte a dormir con él.

Pasar el tiempo jugando con tu cachorra, es divertido.

En conclusión, les confesaré que por eficaz que resulte conocer todos los pormenores de la crisis de Egipto, aún sigue siendo totalmente edificante pasar unos minutos viendo a través de la ventana, cómo los parajitos preparan su nido en el árbol del patio.

Esta experiencia me recordó que no es negativo de vez en cuando,  mantenerse desconectada.