Dulce veneno

El desconocimiento te hará feliz”, con esa frase la felicité por su inminente matrimonio. Mis palabras no demostraron tristeza, sino más bien, cierto tono de conformidad.

Enfrentas en tu vida cambios dignos de sopesar antes de ser sometidos. Él es de fácil trato y afable. De sonrisa constante y con disponibilidad para ayudar. Siempre te tiene pendiente y nunca oculta ante los demás el honroso lugar que ocupas en su vida. Aún así nunca bajes la guardia. No espero que andes como histérica revisando los aromas de sus camisas, pero cuando los cálculos no empiecen a cuadrar, no esperes a un contable que te los verifique. No te pierdas tras su sombra. Serás su esposa y tu lugar es a su lado, acompañándole. Que tu placer por complacerle no permita que se pierda el brillo en tu mirada. Olvídate de ostentar una casita de muñecas e invierte tu tiempo divirtiéndote con los tuyos. Decídete a vivir los días, que soleados, te hagan feliz. Los momentos sombríos entraran sin ser invitados, tendrás que sobreponerte a ellos y utilizarlos para fortalecerte. Se inteligentemente bruta y serás feliz”.

Infieles ante el espejo

Infidelidad de Espejos

Me veo al espejo, todavía no logro descifrar la sensación, al parecer una voz susurra lo que por dentro refleja el exterior; máscaras y máscaras, nadie entiende como se mueve el sentimiento, mucho menos lo que siento cuando estoy a solas y juego a ser tres, sin tomar en cuenta al segundo. Infidelidad, ausencia de compromiso a los ojos de terceros, ausencia de moral para los dolidos.

Mentirle al espejo, gran cosa! el reflejo es el mismo no importa la habitación. Engañado o engañador, igual pegan en el ego para deshacer y creer que se mantiene un ritmo de normalidad; ver a la cara, besar sin consentimiento o fingir “paz” en época de conflicto; convexo u oblicuo, el olor a perra se percibirá.

Pinta labios rosa; rimel para oscurecer, un poco de perfume para disfrazar su sexualidad, hay espejos en todos los rincones de la ciudad contando historias entre ellos; no tienen corazón y por lo tanto no sienten, solo reflejan el exterior aunque juzguen internamente, corriendo la voz al resto, alentando precaución.

Espejo de habitación, tan dulce y tan verdadero! solo cuentas una versión de la historia porque no conoces el exterior. Maldito el único ojo que posees porque serán dos extraños fingiendo sentimientos; maldita la hora en que te adueñaste de esa esquina, serás mi juez y mi condena; te convertirás en cómplice lo quieras o no.

http://buscandoficio.wordpress.com/2012/02/04/infidelidad-de-espejos/