Lecciones de Vida Propias

madre, hija, reclamo, conversacion

La empatía es un sentimiento bueno, así lo considero. Sin importar el tipo de relación siempre debe estar presente. Pero los extremos… esos si que no son buenos.

No por sentirnos identificados con alguien debemos asumir que sus situaciones son nuestras. No es correcto vivir bajo las circunstancias particulares de alguien más.

Qué un amigo haya perdido a un ser querido no te obliga a aislarte del mundo y vivir tú ese duelo.

Si el esposo de tu amiga le fue infiel, no caigas en el error de culpar a tu pareja de los errores que ese fulano cometió.

Que en el momento que mejor le iba a tu hermana profesionalmente, tu compañía quebró. Solo por apoyarla no debes recurrir al paro.

Que el vecino del frente no midió su distancia y ralló el auto nuevo de tu hermano menor. No recojas firmas para una carta de amonestación en el vecindario.

Si luego de 25 años de matrimonio tus padres deciden separarse, no te adjudiques toda la carga emocional que conlleva ese divorcio. Muy probablemente ellos se apropien su nuevo estado con mucho vigor y felicidad, como una etapa de libertad.

Cada quien tiene sus propias experiencias y de estas se desprenderán sus propias lecciones de vida. Asume sólo las PROPIAS.

Criticas Negativas

Aunque llegue a enojar, no me importa.

Aunque este predispuesta, no me importa.

Aunque se lea como una arbitrariedad, no me importa.

No estoy dispuesta a tener a mi alrededor a personas negativas. Mujeres que se crean las protagonistas de una novela de Televisa. Hombres que se autodenominen como victimas de una Lorena Bobbit desconocida. Romeos y Julietas a la orden del dia. Otelos y señoras ni se diga. No quiero distracciones.

Me encantan los comentarios que me ayudan a crecer. Que me ofrezcan mil maneras de como mejorar las cosas que hago.

No me importan los comentarios que solo resaltan las cosas malas, que no dan un matiz de beneficio.

Quiero aprender y con decir las cosas incorrectas, no me ayuda. Solo hace que me ponga a la defensiva. Que me vire cual gata en celo, a proteger las ideas que aqui expongo.