Con dedicatoria

Agradable Compañia

Lograr coordinar nuestras agendas fue todo una odisea. Entre sus responsabilidades empresariales y las mías, mis horarios familiares y los de ella no lográbamos congeniar. Hubo que esperar dos semanas para que la cita se hiciera efectiva.

Nunca requerimos una razón específica para vernos. Dos amigas de toda la vida no la necesitaban. Solo era asunto de pasar tiempos juntas.

Iniciamos con un café, continuamos con un almuerzo y pasamos la tarde entre copas de vino artesanal. Lo peor de todo es que los temas nunca terminaron. Siempre hay cosas que debatir. 

Que agradable es poder decir lo que se piensa en total libertad. Poder expresar los sentimientos que se mantienen bien ocultos en los rincones del alma. Saber que las palabras no serán malinterpretadas, que las frases no serán juzgadas, ni las intenciones vistas con matices maquiavélicos. Solo hablar y desahogarse sin temores. Tener la seguridad de que cada palabra será escuchada con atención, con el marcado interés de ayudar a buscar las aristas de las esquinas que aún no se han visto, crear soluciones nuevas, realizar innovaciones al analizar todas las opciones, posibles o imposibles.

Anuncios
Variadas

La Falta de Comunicación en la Era de las RRSS

Imagen

Declaro mi ignorancia… hay cosas que sencillamente no entiendo. Por que el afán de complicarnos tanto la corta vida que tenemos.

Hemos perdido el correcto arte de la comunicación. Irónico. Ahora que tenemos las actualizaciones de la vida de nuestros amigos en el muro de Facebook, seguidores que nos envían mensajes de 140 caracteres en Twitter, hermosos filtros para nuestras fotos en Instagram, canales para videos en YouTube, perfiles profesionales en Linkedin, imágenes de gran tamaño en Pinterest, nos geolocalizamos con Foursquare y si queremos vernos mientras hablamos, iniciamos sesión en Skype… y quien sabe que nueva red social se pondrá de moda mañana… como por ejemplo Snapchat.

Ya no hace falta enviar sms ni requerimos tener fondos en nuestro plan de voz para llamar, tenemos Whats App, Line, Hangouts, Textgram… perdonen los usuarios que tengan alguna otra que haya olvidado. Ahhh eso si contar los variados números telefónicos de contacto que también poseemos. El móvil personal que nunca olvidamos en ningún lugar, el teléfono local que solo usamos los fines de semana que nos quedamos en casa y cuando tenemos que monitorear a los niños, el teléfono de la oficina, el otro móvil que nos asigna la compañía y que nunca debemos dejar de contestar, y a veces aprovechamos, no sé donde radica el beneficio, la oferta de nuestro proveedor y nos enganchamos otro aparato móvil, ya sea porque el plan resultado más barato o el aparato más moderno.

¿Hasta dónde llegaremos? Se supone que todas estas facilidades comunicacionales buscan mantenernos en “contacto” con los nuestros, cortar distancias… más el resultado final es ABSOLUTAMENTE contrario.

A mayor inclusiones en redes sociales o aparatos de comunicación, más lejos y menos presente estamos en la vida de los seres que amamos.

¡Qué triste resulta este resultado! Acercamos a los que están distantes pero alejamos a los cercanos.

¿Dónde quedaron los cafés al atardecer? Esos mismos que usaban las damas para alejarse un poco de sus realidades y charlar entre amigas. Al salir del trabajo y antes de llegar al hogar, para comentar las últimas travesuras de los chicos, o los proyectos con los esposos.

O aquellas que aún estando en la universidad llegaban a contarse a las amigas los mismos chismes que habían presenciado juntas horas atrás. Que relajante resultaba ira al salón de belleza a actualizarse de las vidas de las celebridades, presentadores de televisión, artistas y socialites.

Nuestra vida actual es triste. Cada quien vive amarrado a una pantallita, sea del móvil o de la tableta. Ausentes de la realidad que no rodea.

Tenemos mayor conocimiento e información de los atentados de Bruselas y del viaje de Obama a Cuba que de los planes de gobierno de los políticos que aspiran a abastecerse de las arnas del Estado durante los próximos años.

¡Qué ironía! Tenemos un mayor flujo de información al mismo tiempo que carecemos de esta.

Con dedicatoria

No es obligado

Imponer-la-voluntad

Imponer no es correcto ni debido en ningún momento ni en ningún aspecto de nuestras vidas. Especialmente en la amistad o en el amor.

No es obligado amar a alguien. Tampoco ser amigos.

Es una situación que debe nacer voluntariamente. Cuando se fuerza pierde el sentido de a misma.

Mi amiga Saory me dio una cátedra de moralidad y lógica, sólo con una sola frase.

«No impongas tu presencia en la vida de nadie. Quién quiera compartirla contigo, te invitará. Quién no, sabrá de igual manera alejarse de ti y alejarte a ti de ella».

Para mi, palabras dignas de recordar y practicar.

De mi vivir

Mi Vida: una dictadura

toxicidad, amistad, amigos, personas, toxicas

A pesar del tiempo, ella sigue creyendo que mi vida es una democracia…

democracia, votacion, elecciones

Olvidando por completo que es toda una dictadura…

dictadura

La mía.

Admito que no es cómodo sentir estas cosas sobre quienes te rodean, o siquiera pensarlas. Lo peor es que por más que quieras sustituir los pensamientos negativos por sus iguales positivos, no encuentras por donde hacerlo.

Con el paso del tiempo terminas acostumbrándote a saber que decir y como decirlo, solo por evitar una discusión sin sentido.

Poco a  poco te irás alejando hasta que un día despiertes y esa amistad te resultará un recuerdo de tu ya lejana y extinta niñez.

Con dedicatoria

Similes

270163-20071007011839De edad llevamos una diferencia de unos ocho años, de la misma generación. Su religión es distinta a la mía. Aún así, sin quererlo ella y sin propiciarlo yo, al aprender a ser amigas hemos descubierto un espejo la una en la otra. La elección de su carrera universitaria le ha ofrecido una visión más amplia de la vida, yo a pesar de tener menos experiencia logro subirme a su tren. En lo emocional logramos empatizar, ella con sus razones y yo con mis motivos. Amamos leer y arte de crear con las manos. Creativas e innovadoras se involucra en mis proyectos y yo opino en los suyos. Nuestros temas son los de nunca acabar. Igual hablamos de espiritualidad, como de economía, psicología, literatura, gramática, deportes o comportamiento humano. Es un placer conversar con ella, es imposible no aprender algo nuevo a su lado. Todo esto sin que falte una broma, un chiste, algo que aligere la seriedad y la profundidad de nuestros diálogos. Agradezco haber logrado encontrar, en tan superficiales tiempos, una persona tan enriquecedora.

¡Gracias! Espero que dures mucho en mi vida. 🙂

De mi vivir

De familia y amigos


Todos los seres humanos nacemos dentro de una familia… Funcional o disfuncionalmente sus miembros son el primer núcleo con el cual tenemos contacto. Luego conocemos otros seres que sin compartir nuestra genética, llegan a ser muy importantes en nuevo desarrollo personal.

Dicen que “los amigos son la familia que elegimos” son aquellas personas que están en nuestras vidas, porque así lo deseamos, porque comparten nuestras personalidades y procederes, porque con ellos hacemos historias… creamos experiencias.

La trascendencia de estos grupos es tal, que hacen que queramos unirnos e integrarlos. No en búsqueda de una mezcla, sino más bien que se conozcan y traten.

En los años de mi niñez era tal el respeto de estos clanes que llegabas a integrar parte activa de la familia de tus amigos. Y estas relaciones se fortalecen tanto que hasta para la foto familiar de tu boda, los padres de tus amigos, también dicen presente.

Pero no todas son así de ideales.

¿Qué pasa cuando tus amigos no encajan con tus padres?

¿Qué pasa cuando los deseos de independencia llegan a ti, con tu “bff” como representante, y tus padres proceden a la represión? Aclaro no hablo de tatuajes ni de libertinaje sexual, sólo de salir los sábados y llegar después de la media noche. De ese proceso normal de autodescubrimiento que todos los jóvenes enfrentamos alguna vez. Lamentablemente nuestros padres olvidan haberlo experimentado y creen que nunca viviran sus hijos.

Es entonces cuando nos enfrentamos a una encrucijada. ¿Mi familia o mis amigos? «La sangre pesa más que el agua» así dicen los de mayor edad. Que es tu familia la que te apoyó, que cuando tus amigos vinieron a llegar ya tu familia era una institución establecida.

Pero son tus amigos lo que no juzgan a la ligera, los que al vivir tus mismas experiencias, conocen exactamente tus sentimientos.

La familia te marcan parámetros dentro de los cuales debes mantenerte. Los amigos te empujan a que te lances a nuevos y excitantes retos.

A final de cuenta, sólo resta buscar un punto de equilibrio entre ambos clanes. Convertir a tus amigos en tu familia y hacer de tu familia otros amigos más.