Similes

270163-20071007011839De edad llevamos una diferencia de unos ocho años, de la misma generación. Su religión es distinta a la mía. Aún así, sin quererlo ella y sin propiciarlo yo, al aprender a ser amigas hemos descubierto un espejo la una en la otra. La elección de su carrera universitaria le ha ofrecido una visión más amplia de la vida, yo a pesar de tener menos experiencia logro subirme a su tren. En lo emocional logramos empatizar, ella con sus razones y yo con mis motivos. Amamos leer y arte de crear con las manos. Creativas e innovadoras se involucra en mis proyectos y yo opino en los suyos. Nuestros temas son los de nunca acabar. Igual hablamos de espiritualidad, como de economía, psicología, literatura, gramática, deportes o comportamiento humano. Es un placer conversar con ella, es imposible no aprender algo nuevo a su lado. Todo esto sin que falte una broma, un chiste, algo que aligere la seriedad y la profundidad de nuestros diálogos. Agradezco haber logrado encontrar, en tan superficiales tiempos, una persona tan enriquecedora.

¡Gracias! Espero que dures mucho en mi vida. 🙂

Una afinidad perenne

Un día los caminos de nuestra vida tomaron diferentes direcciones. La falta de independencia no nos permitió quejarnos. Lo asumimos y el tiempo nos paso por encima.
Un día… una década después… de la misma manera imprevista en que nos separamos así nos reencontramos. Y todo pareció ser simplemente una continuación de lo que habíamos dejado pendiente.
Ahora estamos una frente a la otra, diez veces más maduras; tú con una vida establecida; yo aún con mis locas relaciones intermitentes. A pesar de las disimiles situaciones seguía latente en nuestras almas ese afán de manchar con tinta las hojas blancas de papel.
Tú tan delicada; yo tan drástica. Tú con muchas libretas ya gastadas; yo iniciándome en el mundo cibérnetico.
Y aquí estamos dos años después de nuestra re-conexión, amantes de un proyecto que estando en pañales nos tiene ilusionadas como quinceañeras enamoradas.
A pesar de la afinidad nos toca admitir que hay cosas que han cambiado, y no solo nuestra edad. Cronos ha dejado huellas en nuestras vidas, algunas positivas, otras no tanto.