Cuídate de mis silencios

Cuídate de mis silencios cuando dejé de extrañar tus llamadas matutinas, sólo con el interés de desearme buenos días.

Cuídate de mis silencios cuando ya no pregunte dónde estás o si vendrás a acompañarme a almorzar.

Cuídate de mis silencios, cuando no me de cuenta de la hora cuando pises nuestro hogar al amanecer.

Cuídate de mis silencios, cuando deje de preguntar ¿Qué ves?; ¿Qué haces?; ¿De qué trata esa película rara?

Cuídate de mis silencios cuando haga planes para mis fines de semana y tú no estés en ellos.

Cuídate de mis silencios cuando ya no te desee buenas noches y simplemente te de la espalda a la hora de dormir.

Cuídate de mis silencios cuando elija qué comer, qué preparar o qué tomar sin siquiera consultarte.

Cuídate de mis silencios cuando a la hora de vestir no te pregunte cuál vestido me entalla o qué color de pelo acentúa mejor mis ojos.

Cuídate de mis silencios. Es posible que un día mi silencio se convierta en ausencia.

Foto de: Anastasia Kolchina

Francamente hablando

escribir, redactar, confesar, desahogarse

 

No he estado bien respecto al blog.

Tan crudo y triste como se lee, de igual forma se siente y se lee.

Este espacio se creó con la intención de gritarle al mundo mis dolencias propias (si, así de egoísta fui). Actualmente no se si si realmente seré capaz de mantener este barco a flote. Las cotidianidades me embargan de forma tan total que me aíslan de las cosas que amo como este blog.

Agniezka se está ahogando ante la burguesía, la burocracia, la democracia, la monarquía, la dictadura y la totalidad de todas las formas de gobiernos existentes.

No encuentro tiempo para mi.

Perdonen el abandono virtual al que han sido sometidos, pero no seré yo quien les mienta.

Veremos que trae dentro de los próximos meses el barco, la marea, los tifones, tsunamis, huracanes, vientos continentales  y demás precipitaciones atmosféricas existentes y pendientes de presentarse.