Tengo hambre de que me quieran.

Siento anhelos profundos de que sus brazos me rodeen la cintura haciéndome suya.

Quiero, durante una tarde lluviosa, escuchar su voz preocupado porque la soledad pueda envolverme.

Que sin importarle terceros, o lo que puedan llegar a comentar me bese apasionadamente al reencontrarnos luego de muchos días aislados. 

Sentirme prisionera de sus ojos al verme llegar, que con deseos reprimidos, no pida permiso y desnudándome vorazmente me haga el amor en el piso de la cocina.

Que al día siguiente me despierte rozando mis pechos con sus labios, haciéndome encender una vez mas.

Que se sonroje y busque mi mirada, cuando a lo lejos logre escuchar una estrofa de la canción con la cual me hizo el amor por primera vez.

Junto a él, me siento satisfecha, sabe exactamente lo que quiero, cuando, también como.

Cada esquina de mi cuerpo es territorio conquistado. Mi piel completa sucumbe ente solo un beso suyo. Mis defensas carecen de capacidad ante su presencia.

Como América ante Colón, así me siento ante él… desnuda y a punto de ser conquistada.

1ro de mayo del 2009
09:47 pm

Anuncios