La historia se fue haciendo cada vez más extraña entre ellas. La distancia fue inmiscuyéndose sin que nadie entendiera. Físicamente se mantenían juntas mientras sus almas se alejaban irremediablemente. Cada una se enfocó en los proyectos personales que no eran del agrado de la otra… A lo mejor inconscientemente ese fue el inicio del fin. Ambas estaban dispuestas a ser el apoyo de la otra, pero cada una se encerraba en sus asuntos propios.

Los temperamentos que ostentaban eran fuertes. Tanto que sólo se lograba la unidad cuando una de ellas se callaba, mientras la otra hacia los comentarios mordaces.

Ante esta situación lo más lógico es pensar, ¿realmente son amigas?, ¿Por qué el afán de mantener esa relación “amor-odio”? ¿Es suficientemente fuerte lo que las une como para hacer que ese barco se quede flotando?

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