¿Quién me dijo a mí que para tener aventuras tenía que ir lejos de casa?

En estos días he estado pensando mucho en el protagonista del libro “El Alquimista” de Paulo Coelho. Salió de su hogar en búsqueda de un tesoro que creía encontraría en la otra mitad del mundo. Su trayecto fue largo, estuvo lleno de muchas adversidades, conoció personas que le sirvieron de maestros.

A final de camino regresó a su mismo lugar de partida. Justamente en su casa estaba ese tesoro que tanto anhelaba su corazón.

De no haber salido de casa, no se hubiese divertido tanto.

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