Hace unas tres semanas que mi compañero de cama ha asumido su rol de manera cabal. Esta negado a abandonarme. Es el quien se encarga de prepararme la cama cada noche, en mi espera.

Sin nada que pensar, sin nada que hacer, sin nadie con quien charlar excepto él.

Sin importar cuantas vueltas de en la cama, el insomnio no se va. Me engaña permitiendome por momentos cerrar los ojos y transportarme a algun lugar lejano, pero en el momento en que me voy instalando en el espacio escogido, me hace regresar, abro los ojos para darme cuenta de que solo juega conmigo.

Necesito descansar sin que él esté en mi cama.

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