La historia nos cuenta, que Dorothy solo tenía que seguir el camino amarillo y al final encontraría la manera de regresar a su casa.

No creo que los mosaicos de mi camino sean amarillos, no sé siquiera si están pintados… lo que sí sé, es que no tengo el más mínimo interés de desviarme de él… Creo fervientemente en que seguirlo, al final me llevará a cumplir los íntimos deseos de mi corazón.

Al concluir mi trayecto cerraré los ojos y tocando tres veces los tacones de mis zapatillas, estaré en MI casa.

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